Respuesta al artículo "El manto de la fraudulenta Virgen de Guadalupe está confeccionado con marihuana"
(Jesús Hernández)

En Internet circulan muchos panfletos antiguadalupanos; de diversos colores y sabores... en repetidos intentos de anular, disminuir o combatir, la devoción guadalupana en el mundo. Uno de estos atacantes es el periodista español Carlos Mesa. Voy a comentar algo de lo que él escribe en su sitio.

 

Dice Mesa:

  • El Nican Mopohua, donde se refleja esta historia, dice que la Virgen le reveló el nombre "Guadalupe" a Bernardino cuando éste se encontraba enfermo de gravedad, aunque los entendidos en el tema afirman que es imposible que la Virgen se nombrara a sí misma Guadalupe, ya que Juan Bernardino no entendía la lengua castellana traída por los españoles al Nuevo Mundo.

 

Esto no significa nada. El que Juan Bernardino entendiera o no el español no es obstáculo para que la Virgen se dé a sí misma un nombre que es árabe de origen. ¿Acaso Hernán Cortés se daba a sí mismo otro nombre porque los indígenas no entendían el español? ¿Acaso un japonés no podría decirme "Me llamo Hirohito"... aunque yo no entienda el japonés? Este comentario del sr. Mesa no significa nada.

 

  • Pero lo verdaderamente curioso viene ahora. La pintura habría sido ordenada por Fray Alonso de Montúfar, segundo obispo de Nueva España, a un pintor indio de la comunidad de nombre Marcos Cipac de Aquino en la década de 1550. Esta aseveración se basa, en primer lugar, en que el propio manto está firmado por Marcos Aquino, a los ojos de cualquier buena lupa. Pero es que se conserva por escrito un sermón pronunciado el 8 de septiembre de 1556 en la capilla de San José por fray Francisco de Bustamante, provincial de la orden franciscana, ante el virrey, audiencia y vecinos principales de la ciudad de México, en la que el padre Bustamante critica al culto guadalupano y declara que la imagen fue pintada por el indio Marcos Cipac de Aquino.

 

Aquí sí me quedo asombrado de lo que leo. ¡Cuantas tonterías nos quieren hacer tragar!

 

"Obispo de Nueva España" es un cargo que no ha existido NUNCA, pues el que existió y existe ahora, es el de Obispo y ahora Arzobispo de México, de manera que Montúfar fue el segundo Arzobispo de México. Decir "obispo de Nueva España" es como decir "la diócesis de Francia" o "la parroquia de Australia".

 

Lo demás está más desentonado que otra cosa. ¿Marcos Cipac de Aquino? Buscamos ese nombre en cualquier libro del siglo XVI, y no aparece. No existió tal persona. Se ha especulado que "Marcos de Aquino", artista indígena mencionado por Bernal Díaz del Castillo en su Historia verdadera de la Conquista de la Nueva España, es el mismo indio al que Juan Bautista, cronista indígena, llama "Marcos Cipac" en sus Anales. No hay pruebas de que fueran una sola persona, llamada "Marcos Cipac de Aquino", y NO HAY PRUEBAS de que Marcos o Perico de los palotes pintara la imagen guadalupana, ni por encargo de Montúfar ni de nadie más.

 

¿La firma de Marcos de Aquino visible con la lupa? ¿Dónde, señor Mesa? ¿Dónde? Comparta la información con la clase; por lo menos dígannos en qué parte de la imagen está esa prodigiosa firma. Llevo ya 7 años estudiando el Acontecimiento guadalupano, y es la primera vez que oigo a alguien decir que hay una "firma de Marcos" visible con lupa...

 

Luego viene el sermón de Bustamante, -y es imposible que Mesa lo haya leído- ES FALSO que se conserve por escrito el sermón de Bustamante, lo que se conserva es una información que mandó levantar el arzobispo Montúfar sobre ese sermón de Bustamante, pero el sermón en sí no se conserva. Ahí le falló a Mesa, y por eso no sabe que el sermón lo pronunció Bustamante en respuesta a un sermón previo, dos días antes, de Montúfar, quien elogió a la Guadalupana.

 

Es FALSO que Bustamante haya hablado de "Marcos Cipac de Aquino". Uno solo de los testigos de la Información de 1556, declaró que Bustamante habló de un "indio Marcos", pero no dijo apellido ni apodo.

 

Aquí Mesa estuvo críticamente desinformado. La Información de 1556 sobre el sermón de Bustamante puede consultarse [aquí]; y pueden leer más sobre este episodio [aquí]

 

  • Por otra parte tenemos los análisis de la imagen que a lo largo del tiempo, por parte de expertos en arte antiguo, se han realizado. El restaurador José Sol Rosales, en un estudio realizado a petición del ex abad de la basílica de Guadalupe Guillermo Schulenburg, concluyó en 1982 que la pintura fue hecha usando diversas variantes de la técnica modernamente conocida como temple. El técnico llegó a la conclusión de que el manto -de 1,7 metros de altura y 1 metro de anchura- es una tela mezcla de lino y cáñamo y que los pigmentos -a base de cochinilla, sulfato de calcio y hollín- son los empleados en el siglo XVI.

 

Es cierto que Sol Rosales declaró eso. Y es cierto también que no lo probó. él solo está contradiciendo a pintores del renombre de Miguel Cabrera, que concluyó cosas bien distintas; y de modo bien distinto también. En 1666 un grupo de pintores examinó la imagen, en el contexto de la elaboración de Informaciones oficiales para pedir a Roma misa y oficio propios... y concluyeron que la imagen era de técnica desconocida para ellos. Cabrera, en 1751, solo se explica la elaboración de la imagen por la concurrencia de cuatro estilos distintos de pintura que requieren distintos aparejos, imposibles de combinar.

 

El estudio de Sol Rosales no fue hecho ante el público, ante gentes capaces de verificar y dar fe, notarialmente, de las observaciones hechas. Es un estudio hecho en secreto y del que no tenemos más pruebas que la sola palabra de Sol Rosales. ¿Qué vale esto?

 

  • Y aún hay más. En 1.947 y 1.973 la pintura de la Virgen fue restaurada por D. José Antonio Flores Gómez. Ya tenemos una nueva firma en el manto. El mismo pintor lo comenta en el diario El Proceso, número 1.343: “Antes de mí, otros restauradores ya le habían dado retoques a la imagen. Eso lo noté desde la primera vez que intervine. Y estoy seguro de que otros intervinieron después de mí.” La pregunta entonces es: ¿cuántas personas han redibujado la supuesta imagen de la virgen en el manto durante estos siglos?

 

También es cierto que Flores Gómez declaró esto... en una entrevista a una revista. No tenemos ni fotografías, análisis certificados por peritos, testimonios de observadores presentes en el estudio... no tenemos más que la sola palabra de Flores Gómez. Tanto él como Sol Rosales contradicen a pintores anteriores, y debe uno poner en balanza unos testimonios contra otros. Y por la extensión, presencia de testigos, y renombre de los pintores, me quedo con Cabrera y con sus colegas de 1666.

 

  • La imagen está pintada sobre una tela de lino y cáñamo. Tradicionalmente se ha dicho que esta obra está ejecutada sobre el lienzo desnudo; esto es totalmente falso, pues es evidente al examen ocular la presencia de una preparación de color blanco, de un grosor que podría considerarse medio y aplicada irregularmente. La pintura es dibujada usando diversas variantes de la técnica modernamente conocida como temple; una de ellas, la usada en manto y ropaje, fue empleada en el siglo XVI con el nombre de aguazo, derivada de las técnicas en la pintura de las llamadas sargas y presupone el realizar la pintura sobre el lienzo humedecido ligeramente para facilitar la fijación del color.

 

El lino y el cáñamo no eran fibras usadas por los indios para confeccionar sus prendas, en 1531..., y no es por mera "tradición" lo del lienzo desnudo. El ayate no fue preparado para pintar en él, cosa que hubiera hecho cualquier pintor del siglo XVI. El estilo (temple, acuarela o pintura rupestre) y el aparejo hubieran sido detectados por los peritos de 1666 o por Cabrera, pero no solo ellos lo negaron, al ver por el revés la imagen; también en 1979 los norteamericanos Callahan y Smith, examinando el ayate con fotografía infrarroja, negaron la existencia de aparejo alguno, es decir, de sustancias de preparación debajo de la imagen Guadalupana.

 

  • El blanco que aparece en la pintura es, con toda seguridad, sulfato de calcio. Los pigmentos azul y verde son, con probabilidad, óxidos básicos de cobre. Las tierras son óxidos de hierro. Como pigmentos rojos, además del óxido de hierro rojo, se usaba el bermellón, compuesto de azufre y mercurio, y el carmín de la cochinilla mexicana. Con un examen ocular, auxiliado de luz rasante y con luces ultravioletas, se detectan, además, diversas áreas de repintes en zonas importantes.
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  • También se detectan repintes en el fondo, manto y a lo largo de la unión de los lienzos.

 

Vayamos por partes. Callahan y Smith, quienes han sido los que más se han aproximado al análisis moderno de los pigmentos de la imagen guadalupana, la analizan con película infrarroja y se topan con la sorpresa de que la túnica rosa es transparente al infrarrojo, lo cual es imposible para las sustancias que nos menciona Mesa, como el óxido rojo. Afirman los norteamericanos, en su mismo informe publicado en La tilma de Juan Diego, ¿técnica o milagro? que el azul del manto debería estar casi descolorido, si fuera óxidos de cobre como dice Mesa. Su intensidad y duración, unidas a una semitransparencia combinada con densidad, dejaron perplejos a los norteamericanos.

 

Repintes sí, los hay, y eso no es ningún misterio; ni habría misterio alguno si no es porque las áreas repintadas se comportan de un modo muy distinto a las áreas sin repintes, ante los análisis que se hicieron en 1979, que, aclaro, no son la última palabra, requieren confirmación, pero son ya una base científica sobre este tema.

 

  • Aparte, como dato anecdótico, cabe añadir que el manto de la Virgen de Guadalupe o ayate está confeccionado con cáñamo, la popular planta de la marihuana. ¿Por qué se uso esta planta como tejido del manto? Hagamos un poco de historia.
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  • Por sus virtudes la planta de la marihuana lleva con el ser humano desde tiempos remotos. En China se hace referencia a su explotación desde hace unos 8000 años. En España se cultivó durante varios siglos seguidos con reconocimiento oficial especial, sirviendo para la confección de vestidos, velas navales y piezas de barcos, cordajes, papel. Las velas de Cristóbal Colón, la bandera estadounidense y los papeles con que se declaró su independencia fueron confeccionados en fibra de Cannabis. Desde el siglo V a.C. hasta finales del siglo XIX el 90% de las cuerdas y velas para navegación y muchas redes de pesca se hacían con cáñamo.

 

Todo esto es hablar por hablar... que si las velas de Colón, la bandera estadounidense... ¿Qué pinta todo eso aquí? Los chinos podrán haber cultivado marihuana, los españoles también, pero los indígenas americanos ni la cultivaban, ni confeccionaban sus prendas con cáñamo, sino con fibras vegetales obtenidas del maguey. De eso está hecho el ayate de Juan Diego, señor Mesa. Eso de la marihuana es, como diríamos en México, una marihuanada... un mero truco publicitario.

 

  • Por tanto, para escarnio de los creyentes, la Virgen de Guadalupe no solamente es un fraude en toda regla, sino que además se viste con un manto fabricado con sustancias alucinógenas. No deja de ser, cuando menos, curioso y relevante.

 

Para escarnio propio, el señor Mesa hizo gala de ignorancia aquí, inventando y citando cosas que no se tomó la molestia de comprobar. Vienen ahora unos comentarios que han hecho en su página algunos visitantes:

 

  • isidro valdivil 29 de mayo del 2009 en 30 Mayo 2009 12:46 am
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  • Es exactamente lo que estaba buscando. Ya era hora de que alguien hiciera una investigación sobre este tema (que además es muy objetivo).

 

Compadezco al señor Valdivil, donde buscando ignorancia encontró ignorancia. Un alegato fiscal, como el del señor Mesa, está a años luz de ser una Investigación, y eso de "muy objetivo" es una muestra de lo que pueden aplaudir algunos, mal informados, a otros que están igual o peor.

 

Luego viene un segundo artículo de Carlos Mesa con "aclaraciones":

 

  • Pese a lo polémico de mis palabras y soy consciente de ello, todavía me sorprende ver como la religión que trajeron los conquistadores españoles, a sangre y espada, ha cobrado tal fuerza en el Nuevo Mundo. Es una lástima que muchos de estos pueblos perdieran a sus dioses, mucho más reales que toda la nueva horda de vírgenes con misterios y supuestos milagros.

 

Es ingenuo pensar que un pueblo acepta una religión por la sangre y la espada; pero es más ingenuo aun pensar que tal sería el caso de los indígenas conquistados. Para ellos la religión valía la vida misma, y eran capaces de morir antes que renunciar a su fe. Ni las espadas de los soldados, ni la cruz de los frailes, los convencieron nunca, de abrazar el cristianismo. Quien los convenció fue la Virgen de Guadalupe, aparecida en 1531. Luego de esa fecha se produce la conversión masiva, y de ahí viene esa fuerza de la religión, que tanta incomodidad causa al señor Mesa.

 

  • ¿Por qué no mencionas los estudios que la NASA ha hecho del ayate?
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  • Muy sencillo, porque tales estudios nunca existieron. La NASA se encarga de astrofísica, no de comprobar la veracidad de los milagros.
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  • El bulo de la NASA ni se sabe de dónde salió. Pero cuando se le preguntó a Shulenburg, el que fuera abad durante 33 años, éste afirmó categóricamente que “el ayate jamás estuvo a disposición de la NASA”. ¿Quién sabrá mejor lo que ocurrió? ¿Unos feligreses esotéricos o los guardianes del manto?

 

Es cierto que la N.A.S.A. no examinó el ayate, lo hicieron Phillip Serna Callahan y Jody Brant Smith, quienes, para otros asuntos, habían trabajado con la N.A.S.A. cuando en 1979 examinaron el ayate, con fotografía infrarroja. De ahí el "bulo", señor Mesa. Callahan y Smith redactaron un Informe de su estudio, consultable en diversas publicaciones.

 

  • ¿Por qué no se menciona que la temperatura habitual del ayate es de 36 grados?
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  • Porque es otro de esos chismes que se afirma fue comprobado por la NASA. Si hace una búsqueda por Internet verá que siempre se categoriza que “cuando se toma la temperatura…” Veamos, ¿quién la toma? No me hablen en genérico. ¿Quién ha tomado la temperatura del manto? ¿Es alguien imparcial? ¿Hay alguna universidad de ciencias que pueda corroborarlo?
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  • Hagamos una cosa. Que los responsables de la basílica me inviten a comprobarlo. Voy allí con un termómetro, exponemos el manto al exterior, y tomamos mediciones ante algunas cámaras de televisión. ¿Alguien se atreve?

 

Aquí tengo que darle toda la razón (o casi toda), a Mesa. No ha habido tal estudio de la temperatura del ayate guadalupano. Eso es un mito inventado por el otro extremo de la polémica; tampoco es necesario inventar cosas para defender el milagro de Guadalupe. Lo que sí no creo es que las autoridades inviten a Mesa a realizar un estudio semejante. Para eso llamarían a una persona seria, ecuánime, bien informada de lo que hace y dice; y no alguien que habla con tanta soltura de "obispos de Nueva España" y un "sermón que se conserva"... quién sabe dónde.

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